Es un cigarro de cuerpo medio a completo, elaborado artesanalmente en República Dominicana con una capa Mexican San Andrés, capote Habano y una mezcla de tripas de Nicaragua, Pennsylvania, Corojo y Criollo 98. Su combustión lenta y tiro suave permiten desarrollar una fumada intensa, abundante en humo y de marcada complejidad, siendo uno de los cigarros de mayor fortaleza de la línea Blackbird.
Notas: Chocolate, café, tierra, cuero y madera, acompañados de especias, pimienta y matices de frutos secos; durante la evolución pueden aparecer notas de cedro y un dulzor natural. Reseñas especializadas destacan particularmente el chocolate, la tierra, el cuero y los matices tostados.
Maridaje: Espresso, bourbon o ron añejo, opciones que complementan su carácter intenso y realzan sus notas de chocolate, café, madera, cuero y especias.